El siguiente proyecto que se pretende explicar en este blog, se enmarca dentro del ámbito de la educación informal. Por ello a continuación, se va a exponer cuales son los orígenes del término de la educación informal y las bases teóricas sobre las cuales se fundamenta el mismo.
Existe diversidad de opiniones entre lo que se considera formal, no formal e informal, existen autores que solo distinguen entre formal y no formal, así como otros que diferencian las tres realidades educativas. El planteamiento que se va a utilizar en el desarrollo del proyecto es el que defienden autores como Friendman, (2008), Ucko, (2010) y Asenjo, Asensio y Rodriguez – Moneo, (2012). Según ellos, cada ámbito cuenta con un programa organizado y estructurado con unas características propias, por lo que deben de considerarse por separado.
Para entender mejor esta clasificación, la Tabla 1 muestra claramente las diferencias y similitudes en cuanto a la planificación del proceso de enseñanza entre los tres tipos de contextos, los formales, informales y no formales. (Asenjo, Asensio y Rodriguez – Moneo, 2012).
Tabla 1. Planificación del proceso de enseñanza en programas formales, no formales e informales. (Asenjo, Asensio y Rodriguez – Moneo, 2012).
Se entiende por educación formal, al sistema educativo en general, altamente institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado, que normalmente se extiende desde la primera infancia hasta etapas universitarias. Mientras que educación no formal, es definida como toda actividad organizada, sistemática, educativa, realizada fuera del marco del sistema oficial, que facilitan determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población, tanto adultos como niños. (Sarramona, Vázquez y Colom, 1998: 12. Citado en Álvarez 2009).
Sin embargo, la educación informal, que es la que se enmarca este trabajo, se caracteriza por (Asenjo, Asensio y Rodriguez – Moneo, 2012):
- El grado de estructuración de la actividad abierta, multidisciplinar y no lineal. A pesar de no tener que responder a un currículum oficial, como ocurre con el aprendizaje formal, no significa que no haya que planificar, organizar y establecer una objetivos o metas.
- El grado control que tiene el participante de su aprendizaje es muy alto aunque este guiado por un agente externo. Esto va a provocar un aumento en la motivación y envolvimiento emocional del aprendiz.
- Una metodología de indagación e investigación que supone que los aprendices construyen su propio aprendizaje, por medio de la búsqueda, construcción y discusión de los conocimientos planteados.
- Una evaluación formativa, en la que los visitantes puedan conocer su proceso de aprendizaje. Es un grave error pensar que no es necesario evaluar el grado de impacto de los conocimientos presentados entre los participantes, es necesario conocer los conocimientos previos con los que cuentan, para a posteriori, comprobar la efectividad de la propuesta planteada.
Se acaba de plantear las dimensiones que tiene que recoger la planificación del Proyecto sobre las visitas autogestionadas por los escolares pamplones, sin embargo, ¿qué condiciones tienen que aparecer en la planificación del proceso de aprendizaje para que los chicos y chicas sean los protagonistas de la actividad?
Asenjo, Asensio y Rodriguez – Moneo (2012) destacan la importancia de la motivación intrínseca o a lo que ellos llaman, el aprendizaje motivado. Eso se traduce en la necesidad de planificar una enseñanza flexible y activa de forma que responda a los intereses de los participantes y suscite su curiosidad. Para que eso se consiga, tienen que aparecer elementos como: la libre elección; partir de los conocimientos previos e intereses de los participantes; fomentar el aprendizaje significativo con actividades contextuadas y relevantes para los individuos; ajustar los contenidos planteados al público al que van dirigidos; sensación de control, efectividad y capacidad de elección en la actividad e incorporación de una evaluación formativa que permita conocer el progreso a lo largo de la actividad.
Las nuevas propuestas de espacios didácticos que presentan el patrimonio, plantean actividades para activar la motivación intrínseca de los visitantes,. Eso se consigue diseñando actividades iniciales, en las que se plantean situaciones para que los usuarios, expliciten sus conocimientos previos. Estas actividades permiten al profesional conocer las expectativas del grupo y al visitante las concepciones erróneas que posee sobre el patrimonio que se le va a presentar.
Otra variable a tener en cuenta en la planificación del proceso de aprendizaje en los contextos informales, es el presentar situaciones novedosas y llamativas que generen actitudes y emociones positivas hacia el trabajo.
También es necesario organizar actividades que fomenten la participación, es decir, ofrecer oportunidades para la colaboración y la cooperación entre pares. Por lo que hay que organizar proyectos que permitan la implicación emocional y cognitiva, a través de metodologías experienciales o por descubrimiento. Todo esto ayudará a que los participantes perciban su propio control en el proceso de aprendizaje.
Referencias:
Asenjo, E., Asensio, M. y Rodriguez – Moneo, M. (2012) Aprendizaje Informal. Series Iberoamericanas de Museología. Vol. 2.
Álvarez, P. (2009). Espacios educativos y museos de pedagogía, enseñanza y educación. Cuestiones pedagógicas. 19, pp. 191-206.

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